Antecedentes Históricos de Bariloche y el consulado de Chile en la ciudad
Tras la resolución de los conflictos limítrofes entre Chile y Argentina en 1902, el Estado chileno oficializó su presencia en la zona cordillerana del Territorio de Rio Negro, creando el Consulado en Nahuel Huapi . La medida respondía a la necesidad de contar con una representación consular chilena próxima al paso Pérez Rosales y proteger los intereses de los pobladores chilenos asentados en torno al lago Nahuel Huapi.
El presidente Germán Riesco firmó el Decreto Supremo N° 132 el 10 de enero de 1905 (anexo), estableciendo la oficina consular y nombrando como Cónsul de Elección a don Leonidas Pérez, ingeniero chileno establecido en Puerto Americano, una localidad lacustre hoy desaparecida.
En sus inicios, el Consul Pérez dependía del Consulado General en el Territorio del Neuquén, establecido entonces en la localidad neuquina de Chos Malal. Sin embargo, a fines de 1905, la Cancillería chilena reestructuró algunas jurisdicciones consulares y traspasó la oficina consular al Consulado de Chile en Junín de los Andes, que había sido abierto en 1904, otorgándole mayor autonomía en el Territorio de Río Negro.
Equipado inicialmente con muebles fiscales y una máquina de escribir, el Cónsul solicitó formalmente a Santiago la extensión de su jurisdicción hasta el Territorio del Chubut. En sus informes, argumentó que los pobladores chilenos en localidades como Cholila y otras, estaban muy desprotegidos, por encontrarse a más de 1.500 kilómetros del consulado chileno en Río Gallegos, bajo cuya jurisdicción estaban las inmensas gobernaciones de Santa Cruz y Chubut. Pérez justificó su petición para así defender a los chilenos establecidos en la región, frente a los recurrentes atropellos y vejámenes perpetrados por las autoridades policiales de esa época.
El Cónsul intentó renombrar la oficina como "Consulado en Bariloche" sin la autorización de la Cancillería chilena, lo que le valió una orden estricta desde Santiago para mantener la denominación original de Nahuel Huapi. Asimismo, informó del naufragio del vapor Helvecia II que, el 31 de diciembre de 1906 navegaba por el lago Nahuel Huapi, con seis tripulantes chilenos a bordo, quienes perecieron. Su casco intacto fue redescubierto en 2023 por un equipo de buzos de Bariloche.
Su extensa y no menos desafiante labor en un Bariloche que nacía, quedó plasmada en la Memoria Consular del 25 de enero de 1907 (anexa), que fue enviada a la Cancillería y posteriormente publicada en el Diario Oficial de Chile. En la misma, hizo referencia al intercambio comercial existente entre Puerto Montt y Bariloche, consistente en lanas y cueros de oveja, más harina, azúcar, arroz, fideos, café, ají, té, conservas, parafina, vino, vermouth, licores, cerveza, pisco y otros. Asimismo, estimó en 400 el número de pobladores chilenos radicados en Bariloche -que la cifra aumentaba entre octubre y abril-, anotando que "el brazo chileno es el que da en especial movimiento a casi toda esta región" y destacando la pujanza de la empresa Sociedad Comercial y Ganadera Chile-Argentina.
Tras recibir el exequátur del gobierno argentino a fines de 1906, Pérez ejerció funciones hasta el 16 de noviembre de 1911.
El Estado chileno, mediante el Decreto N° 1652 del año 1911, determinó rebajar la oficina consular a la categoría de Viceconsulado, modificando su designación a Bariloche, y asumiendo su conducción don Carlos Boss, quien residía en el poblado de San Carlos de Bariloche.