Agregado de Defensa en Alemania participa en ofrenda floral por el 180º aniversario del nacimiento de Emil Körner

FOTO: LUISE MOSIG
Hasta la región de Sajonia-Anhalt llegó el agregado de Defensa, Militar, Naval y Aéreo de Chile en Alemania, Coronel de Ejército Mauricio Ibarra, para participar en la conmemoración del 180.° aniversario del nacimiento de Emil Körner, Capitán del Ejército Prusiano y, posteriormente, Comandante en Jefe del Ejército de Chile.
La ceremonia tuvo lugar en la localidad de Wegwitz y contó con la participación del alcalde de Wallendorf, Andreas Schaaf, quien junto al coronel Ibarra depositó una ofrenda floral en el monumento erigido en honor a Körner. A la ceremonia —en la que estuvieron presentes un centenar de asistentes— participó también la historiadora y cronista Kim Ludwig, especialista en la trayectoria del militar tanto en Chile como en Alemania.
Bernhard Emil Körner nació el 10 de octubre de 1846 en el entonces Reino de Prusia. Veinte años después se alistó en el Ejército prusiano y participó en la guerra austro-prusiana (1866) y, cuatro años más tarde, en la guerra franco-prusiana (1870-1871), conflicto en el que resultó herido, quedando con secuelas físicas de por vida.
Entre 1873 y 1876 cursó estudios en la Academia de Guerra de Prusia, período en que el Estado Mayor prusiano lo envió a diversos viajes de estudio al extranjero hasta ser nombrado en 1885 asesor militar en Chile.
Una vez en nuestro país, Körner se enfocó en la modernización del Ejército chileno. Entre sus principales aportes destacan la reforma a la formación de la Escuela Militar, el desarrollo de nuevos planes de estudio y la fundación de la Academia de Guerra en 1886. Luego, Körner alcanzaría uno de los cargos más importantes de su trayectoria militar al asumir como Comandante en Jefe del Ejército de Chile en 1900.
“La historia de Emilio Körner nos recuerda que las instituciones nacionales se desarrollan también gracias al intercambio cultural, al aprendizaje y a la capacidad de adaptar experiencias ajenas a las necesidades propias. La prusianización fue, en ese sentido, un proceso compartido por militares chilenos y alemanes, sostenido por el trabajo de distintas generaciones”, explica el Coronel Ibarra.
Quien, además, agrega que, “quizá el mayor legado de Körner haya sido precisamente en contribuir a crear una obra que no dependiera exclusivamente de su persona, sino que pudiera continuar después de él. Su importancia histórica reside sobre todo en haber ayudado a formar una comunidad profesional capaz de transmitir y desarrollar esos conocimientos”.
Tras 25 años de servicio en Chile, Körner se retiró del Ejército en 1910 y regresó a Alemania, donde falleció en marzo de 1920. En 1924, sus restos fueron repatriados y, cuatro años más tarde, sepultados en el monumento funerario construido en su honor en el Cementerio General de Santiago. Ese fue su último deseo.