Asociación Energética entre Chile y Alemania fomentará el intercambio de experiencias, las buenas prácticas y el desarrollo de negocios entre ambos países

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Chile y Alemania firmarán durante este año una declaración conjunta que prevé una cooperación estrecha en los temas de energías renovables, eficiencia energética y descarbonización. Los impulsos conjuntos en lo que se refiere al contenido para esta alianza energética se abordaron en un taller recientemente realizado en Berlín.

 

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El diplomático Francisco Ulloa es funcionario responsable por los temas de energía en la Embajada de Chile en Berlín, trabajando en la preparación de la asociación energética por el lado chileno.

En esta actividad participaron representantes del Ministerio Federal de Economía y Energía (BMWi), de la Agencia Alemana de Cooperación Internacional (GIZ), de la Agencia Alemana de Energía (DENA), así como también de la Embajada de Chile en Alemania y del Ministerio de Energía de Chile. También estuvieron representados el Ministerio Federal de Relaciones Exteriores (AA) y el Ministerio Federal del Medio Ambiente (BMU). 

Chile y Alemania ya llevan dos décadas de cooperación exitosa en el ámbito de energías renovables y de cambio climático. "Nueve de diez proyectos de cooperación bilateral entre Alemania y Chile en los últimos diez años han tratado y tratan temas de energía", dijo la Embajadora Cecilia Mackenna en el inicio del taller. "Bajo la perspectiva alemana, desde el año 2008, Chile es considerado como un país foco", subrayó Wolfdieter Böhler, Jefe de la División de Cooperaciones en Energía del Ministerio Federal de Economía y Energía. El Ministerio de Energía de Chile, a su vez, estuvo representado, entre otros, por Ivar Vargas, Coordinador de Asuntos Bilaterales, quien subrayó el beneficio del alianza energética para Chile en el área de conocimiento y transferencia tecnológica.

En base a la asociación prevista se creará una especie de comisión política mixta con representantes de ambos gobiernos y el denominado "comité directivo de alto nivel", que se reunirá una vez al año para definir las grandes metas. Bajo este comité existirán tres grupos de trabajo para los diversos ámbitos temáticos.
"¿Qué puede aprender Alemania de Chile? ¿Y qué puede aprender Chile de Alemania?" fueron los temas del taller de expertos realizado en Berlín. "Más allá del diálogo político de alto nivel, en cuanto a la alianza energética se trata sobre todo de fomentar el intercambio de experiencias y buenas prácticas para crear un buen entorno para el desarrollo de proyectos y negocios", dijo Francisco Ulloa. El diplomático es funcionario responsable por los temas de energía en la Embajada de Chile, trabajando en la preparación de la asociación energética por el lado chileno.

"Queremos animar a empresas alemanas a invertir más fuertemente en Chile en tecnologías para energías renovables y eficiencia energética", explicó Wolfdieter Böhler del BMWi. "Para nosotros, Chile es un ejemplo excelente de que la transición energética también es posible para países emergentes", sostuvo el representante alemán.

Los grandes desafíos para la transición energética en Chile radicarían en la actualidad más bien en elementos de carácter cultural que técnico, de acuerdo a lo señalado por Marcelo Padilla de la División de Energía Sustentable del Ministerio de Energía, también presente en el taller desarrollado en Berlin. "Tenemos que cimentar a través de una comunicación más fuerte, temas como eficiencia energética en nuestra sociedad. En este sentido, tenemos una gran necesidad por conocimientos técnicos y personal calificado, así como la disposición a asumir más riesgos". 

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Dr. Harald Neitzel (Ministerio Federal del Medio Ambiente, Relaciones Internacionales), Drina Bascón (Asesora de ProChile), Wolfdieter Böhler (Coordinador para Cooperación Internacional Energética en el Ministerio Federal de Economía y Energía), Embajadora Cecilia Mackenna, Michael Leibrandt (Cooperación Internacional de Energía, BMWi)

Historia de la colaboración bilateral

Desde los años 90 la GIZ ha estado presente en Chile. Al inicio del nuevo milenio se pusieron en marcha algunos proyectos internacionales de cambio climático, lo cual derivó en la creación del programa energías renovables y eficiencia energética de la GIZ vigente hasta la actualidad con Chile. Estos temas ya forman parte del foco de trabajo de la oficina de la GIZ en Santiago, la cual cuenta con más de 50 funcionarios, 23 de los cuales son activos en proyectos energéticos.

En 2014, el Banco de Crédito para la Reconstrucción (KfW) otorgó un préstamo para la instalación de la primera central solar-térmica CSP en Latinoamérica, en la Región de Antofagasta.

Por otra parte, en 2015 y bajo financiamiento del Gobierno Chileno, se inauguró en Santiago el Fraunhofer Center for Solar Energy Technologies, una sucursal del Instituto Fraunhofer ISE para Sistemas Energéticos Solares de Friburgo. Esta institución posee el foco de su trabajo en el ámbito de la investigación aplicada y desarrollo, buscando asistir en la resolución de problemas concretos de la industria.

Desde 2018 se ha iniciado la creación en Antofagasta de un instituto para la investigación solar bajo el nombre "Atacama Module System Technology Center (AtaMosTec)", una iniciativa pública que busca alcanzar la meta de facilitar a mediano plazo la producción de placas solares adaptadas a las condiciones imperantes en el país. Entre los socios cooperantes en este proyecto figuran el International Solar Energy Research Center ISC Konstanz de Alemania, el Fraunhofer Chile, el Institut National de l'Energíe Solaire (CEA INES) de Francia, así como el SERC (Solar Energy Research Center) de Chile.

La transición energética en Chile

El impulso más importante para la transición energética en Chile tuvo lugar en el año 2004, cuando como consecuencia de una crisis de este sector, se hizo evidente la dependencia del país respecto a fuentes extranjeras para la generación de energía. Con el objeto de lograr seguridad energética a largo plazo y garantizar una mayor independencia de las fuentes de energía importadas, se adoptaron las primeras leyes e iniciativas para fomentar las energías renovables, tanto respecto al porcentaje en la matriz generadora como también en cuanto a medidas de eficiencia energética.

En el año 2010 se creó finalmente el Ministerio de Energía de Chile, el que contribuyó a establecer el marco regulatorio, junto con coordinar iniciativas, licitaciones y la entrega de información al mercado. En Chile, a diferencia del caso alemán, las licitaciones son tecnológicamente neutrales, lo cual significa que las energías renovables deben competir directamente con las energías convencionales. Tampoco hay subvenciones estatales a la generación (como por ejemplo los "Feed-in-Tariffs" en Alemania).

Actualmente Chile cuenta con un 48% de su capacidad bruta de generación basada en fuentes renovables.